La vida en cualquiera de sus ámbitos bien sea profesional, sentimental, familiar o social, nos presenta situaciones y experiencias nuevas o incluso sorprendentes. O, a veces, aun siendo situaciones conocidas, tienen circunstancias que nos dificultan una óptima aproximación al problema o la correcta toma de decisiones. Nuestras maneras de abordar estas situaciones de la vida o problemas hacen que recurramos a familiares o amigos con quienes los compartimos en espera de una solución, un consejo o, cuando menos, una opinión válida. Recurrimos a esas personas porque tienen nuestra confianza. Un importante sentimiento el de la confianza. Nuestra confianza en esa persona vive de determinados aspectos como:

La vida en cualquiera de sus ámbitos bien sea profesional, sentimental, familiar o social, nos presenta situaciones y experiencias nuevas o incluso sorprendentes. O, a veces, aun siendo situaciones conocidas, tienen circunstancias que nos dificultan una óptima aproximación al problema o la correcta toma de decisiones. Este artículo es la segunda parte dentro de la serie "¿Por qué necesito un Mentor?". Aquí la primera parte. ...Pero el Mentor no sólo debe ser una persona docta en una o varias materias. Debe ser un maestro, un buen conocedor de la vida y de la condición humana, un acompañante , un motivador y un potenciador de nosotros mismos.

La vida en cualquiera de sus ámbitos bien sea profesional, sentimental, familiar o social, nos presenta situaciones y experiencias nuevas o incluso sorprendentes. O, a veces, aun siendo situaciones conocidas, tienen circunstancias que nos dificultan una óptima aproximación al problema o la correcta toma de decisiones. Este artículo es la segunda parte dentro de la serie “¿Por qué necesito un Mentor?”. Aquí la segunda parte. ..La educación de nuestros hijos, las relaciones interpersonales, los modelos educativos en la escuela, las relaciones humanas dentro del ámbito profesional, las decisiones de tipo laboral, el mercado de trabajo, nuestra relación con las instituciones y así podríamos seguir enumerando tantas y tantas cosas que están cambiando a una velocidad para la que a veces, no estamos preparados.

Con el ánimo de aportar siempre valor, quiero arrancar una serie de casos prácticos de éxito en los distintos tipos de Coaching y Mentoring que llevo a cabo. El conocimiento y Estudio del caso es una de las mejores técnicas de estudio que facilita el aprendizaje en tanto que nos acerca al Learning by Doing (Aprender haciendo) que tanto aporta al Mentee y al Coachee. Una serie de casos reales que espero aportarán nuevas formas de ver, entender y enfocar problemáticas de los clientes bajo mi método de trabajo “Alcanza tus Metas”. Una serie de casos para demostrar cómo puedo ayudarte con mi método tanto si estás en un momento crucial de tu vida como si eres un Coach o Mentor que quiere mejorar sus resultados con sus clientes. 

Nota: Con el fin de preservar la confidencialidad de los clientes me referiré siempre por sus iniciales o con un nombre de pila ficticio. 

Recibir un diagnóstico de cáncer de mama puede ser uno de los eventos más angustiosos que experimente cualquier mujer y, en muchas ocasiones, no saben cómo reaccionar después del shock inicial.

Es posible experimentar una gran variedad de emociones: miedo, ira, tristeza, culpa, impotencia y ansiedad.

A medida que las mujeres comienzan lo que, a menudo, es un largo proceso de tratamiento, pueden encontrarse con nuevos problemas que nada tienen que ver con aspectos físicos. Relaciones personales, confusión, preocupación, discriminación por parte de empleadores o compañías de seguros. Factores que contribuyen al estrés crónico, la ansiedad y la depresión.